domingo, 24 de febrero de 2013

Unión, Realismo Mágico Parte II.



Realismo Mágico. Parte II (o te parte en 2).
“Siempre que llovió, paró”, frase de cabecera que el célebre Alberto Olmedo repetía escondido detrás del personaje del Manosanta. Y debe de ser así, nomás. Porque en Unión quedaron a destiempo oraciones como “la Fe mueve montañas”, es inexplicable que en un club que “nunca gana” aumente su caudal societario, la afluencia del público a la cancha, o por lo menos la sostenga en el tiempo.
Algo se percibe en el aire, hay clima de Apocalipsis en el mundo. Es raro ver que la gente concurra a una ceremonia donde se sabe de antemano que el sacrificio, el Vía Crucis y la Muerte no tienen Resurrección.
Sin duda que el Apocalipsis está cerca, con la renuncia de Benedicto XVI, la Iglesia mira con envidia a este club de fútbol que maneja un presupuesto infinitamente menor al del Vaticano, no promete nada, más que el sufrimiento, cambia de directores y sin embargo, aumenta su feligresía. Los sociólogos dirán que son un grupo de energúmenos sin razón que se dejan llevar de las narices detrás de una falacia, es decir, no distan mucho de la descripción de algunos fundamentalistas religiosos.
Otros, más cínicos, dirán que no son 7 los jinetes del “fin del mundo”, más bien, 11, bien alimentados y hasta con un banco de suplentes que hacen babear a las huestes de Belcebú. Y que las estaciones del camino a la Cruz fueron 14 y, hasta esta fecha, llevamos 26 sin vistas de llegar a destino. Blasfemos de la pasión futbolera!!!
La religión está en crisis de fe, pero al “equipo que nunca gana”, eso no le importa. Mahoma, con lo que ganó a lo largo de la historia, podría vender la montaña e instalarse en alguna playa del Caribe y sin embargo, nadie se aparta del camino a la Meca. En Unión, se puede hacer añicos el orgullo del hincha pero todos miran absortos la construcción de una nueva Mezquita.
La Iglesia puso manos a la obra, no se quedó de brazos cruzados, mandaron a un sinnúmero de representantes, de sus distintas sucursales (ortodoxos, miembros del Opus, carismáticos, pentecostales, etc.) para cortar una racha que, a esta altura, los consejos pontificios no dudan en catalogar como el Padrenuestro…Justa y Necesaria. Si hasta el Padre Ignacio demostró que hace milagros pero no es dios cuando vino con su ritual sanador.
Equipo que gana no se toca, si hago la analogía, club que aumenta de socios no debe corregir el rumbo que lo guía, ergo, lo mejor sería que se conserve esa esperanza de vida eterna o victoria, que en algún momento llegará. Al final de los tiempos.
Y, si no me tienen fe!!!

No hay comentarios: