martes, 10 de diciembre de 2013

30 años, entre tristezas y alegrías...



Festejo triste. 30 años de democracia, mucho esfuerzo, mucha sangre derramada en décadas infames para que los más jóvenes podamos disfrutar de esta realidad y, sin embargo, los ánimos poco tienen de festivo.
El “Efecto De la Sota”, bajándose los pantalones, entregando los calzoncillos y las llaves del cinturón de castidad, ante un grupo de delincuentes que, negociando con las armas en la mesa de Casa de Gobierno y escudados en reclamos justos, nos tuvieron de rehenes, sumergidos en el temor y en el caos, fue la piedra filosofal del alud de mierda que tapó al resto de las provincias.
Aquellos que causaron tamaño daño no son policías, de ninguna manera pueden ser catalogados como servidores públicos y mucho menos sentirse camaradas de esos verdaderos hombres de la fuerza que se sostuvieron del lado de la democracia, del pueblo.
Sí, la policía merece un salario acorde a las funciones que realizan, ¿quién puede ser necio y negar que están mal pagos? Pero el fin no puede justificar estos medios/miedos. De ninguna manera puedo decir que estoy satisfecho por el acuerdo alcanzado porque se olvidan de una parte fundamental en toda negociación, la libertad.
Ningún gobierno puede sentirse libre cuando del otro lado de la mesa se sientan individuos con 9 mm.  cargadas. No me tomen el pelo. Esto es extorsión, lisa y llanamente, extorsión.
Y ¿qué hacemos entonces?  ¿Dejamos que todo siga igual?
Si, como dijo el Ministro Lamberto, el 90% de los uniformados no se plegó a un hecho ilícito como el paro de la fuerza pública, ergo, el 10% restante cometió un delito, es decir,  a grosso modo, si hay aproximadamente unos 20.000 hombres en la fuerza, unos 2.000 han delinquido, por lo tanto, espero ansioso que sean despojados, exonerados, retirados de la responsabilidad de custodiar el bien público. Deseo, creo, estimo que se hará justicia. ¿O soy muy ingenuo?
Siento que estos hechos marcarán un antes y un después en las negociaciones salariales de todas las provincias porque ¿con qué cara podrán los Estados provinciales decirles al resto de la administración pública que si no aceptan el ofrecimiento son unos irresponsables?  ¿Tendrán con nuestros dirigentes gremiales la misma paciencia, rapidez y habilidad para conseguir recursos económicos que tuvieron con estos delincuentes disfrazados de ciudadanos? ¿O será que los enfermeros, médicos y maestros no merecen la misma predisposición negociadora?
Me invaden sensaciones encontradas, feliz por los 30 años donde puedo elegir, algo impensado  décadas anteriores a 1980, tengo la libertad de equivocarme y de volver a empezar y, por otro lado, la tristeza  que dimos un paso atrás, que nos ganaron los violentos que usaron la democracia como rehén.  No fue una negociación en igualdad de condiciones, fue un acto vandálico, un saqueo institucional.
De todas formas, no voy a permitir que me roben la alegría. No voy a permitírselo. Mis hijos nacieron en democracia y voy a hacer todo lo que sea necesario para que también envejezcan con ella. Al gran pueblo argentino, salud!!

jueves, 4 de abril de 2013

Argentina es un campo minado

Uno tiene la sensación, corrigo, la seguridad de que vivir en Argentina es atravesar, todos los días, un campo minado. Uno tiene la extraña percepción de que algo, cualquier cosa, por más absurda que parezca, puede ocurrir. Uno no sabe cuándo, ni dónde, ni cómo la vida puede perderse, tus cosas destruirse, tus afectos verlos irse. Todo es imprevisión, improvisación, impunidad, intolerancia. Bueno, no todo es así ni todos somos así, perdonen, me dejé llevar por la tristeza.
Y cuando hablo de la sensación de tener una bomba de tiempo bajo los pies  no me refiero a delitos tan complejos como la trata de blanca o el narcotráfico, hago referencia a cosas tan simples y pelotudas como llegar a tu trabajo, a tu escuela, a tu casa. Encontrar un servicio público de pasajeros (colectivo-tren-barco-avión-globo aerostático) que funcione correctamente, que llegue a horario, que no te de el miedito de que en cualquier momento te deja varado en el medio de la nada porque se quedó sin frenos o revienta el motor, es milagroso. 
Si en ese mismo trayecto no te topás con un tránsito egoísta, peleador, asesino, que no tiene escrúpulos a la hora de cruzar un semáforo en rojo, ir a velocidades excesivas, en vehículos destartalados, circulando a contramano, sin papeles y con "cero" respeto por las normas de convivencia, será otro milagro.
Disfrutar de un parque sin tener la obligación de revisar cada juego que haya por temor al mal funcionamiento o que se te caiga una hamaca, o ir a un recital o a un cine y pedir por las puertas de emergencia o rogar que el techo no se te venga encima porque sabemos que no hay un puto control del Estado o, peor aún, el que hay es inversamente proporcional al tamaño del "sobre" empresarial.
Hacer una denuncia policial es un arma de doble filo, no sabés si terminás preso por "incitar a la violación por caminar con jeans ajustados" o con un par de tiros en la puerta de tu casa si al que estás denunciando es un "amigo y/colaborador" de la fuerza.
Cuando hablamos de inseguridad en el país, yo no me refiero exclusivamente al robo, al asesinato y todos los etcéteras posibles, quiero hablar de la necesidad de estar todo el tiempo en ESTADO DE  ALERTA... revisar la fecha de vencimiento de los alimentos, los repuestos que te coloca el mecánico, el medicamento que le suministra el médico a tu mamá, el pronóstico del tiempo para saber si volvés caminando o en un gomón, si cerraste todas las ventanas, si la puerta tiene llave doble, y siguen las firmas. 
Alguien imaginó, con una mano en el corazón, que se pudiesen suceder los Cromagnon, las AMIA, los muertos en los trenes, las lluvias asesinas, la tragedia del colectivo de ECOS??? La respuesta es SI!!! Lo que pasa es que ninguno de nosotros lo quisimos ni lo queremos ver. 
Todas estas desgracias no sólo pueden repetirse sino que van a reitarse por la idiosincracia a la que nos acostumbramos.
Uno tiene la sensación de que antes era más sencillo, tu vieja te recomendaba cambiarte el calzoncillo, revisar que las medias no tengan agujeros y llevar siempre un pañuelo.
Qué pasó en el medio??? No lo sé, será que crecimos, que perfeccionamos el "no te metás" o el "me chupa todo un huevo", la cuestión es que vivir con seguridad implica, no sólo dejar de elegir funcionarios ineptos o hacerlos responsables de sus acciones impunes, sino volver a plantearse un nuevo CONTRATO SOCIAL.
Un pacto de caballeros/damas, una nueva constitución personal, donde haya responsabilidades sociales compartidas y de esa manera poder descansar en los hombros de ciudadanos comprometidos con el OTRO. 
Que el OTRO deje de ser un chivo expiatorio donde cargamos todo lo malo, la culpa propia y la ajena, y pase a ser alguien con nombre y apellido, un sujeto en quien confiar.
Dejemos de jugar a la ruleta rusa con nuestra vida.
Al gran pueblo argentino...SALUD!!!


sábado, 16 de marzo de 2013

Yo...argentino!!!

Cómo no voy a festejar!!! Habemus Papam y es argento!!! La papa blanca empezará a ser considerada de excelente calidad, diría celestial y se conocerá como Bergoglio...me dás un kilo de papa Bergoglio????
Soy argentino!!! Lo grito a los cuatro vientos!!! Y me sale el enano fascista con deseos de gritarle al mundo... es para vos, es para vos...
Noooo, no se confundan, soy agnóstico, si bien tengo todas las vacunas católicas, apostólicas y romanas (bautismo, comunión, etc.) cuando empecé a pensar el mundo y usar la razón, me fui silbando bajito por la vereda de enfrente, pero... soy argentino!! Y, si el Papa es argentino... también es mi Papa!!
Cuántos siglos pasarán para que se repita??? Cuánto países con mayor cantidad de habitantes y poder económico envidia a un pais tercermundista, ubicado en el culo del mundo y con dirigentes políticos que, generalmente, piensan más en los costos de las cuentas en las Islas Caimán que en el porcentaje que destina el presupuesto anual a la educación???
Adentrooooo, a comerlaaaaaaaa, diría el Sumo Pontífice Telefeano Francella.
No cuestiono la integridad de Bergoglio, sencillamente, porque siento que no me compete, yo NO pertenezco a su grey y cualquier decisión que tome, no me sorprenderá, la Iglesia es esencialmente conservadora.
Dejame que disfrute, esto es como una gran familia, como la tuya, como la mía, nos matamos adentro pero de las paredes para afuera somos uno solo!!! Nosotros contra el mundo!!!
Que los malvinenses elijan ser ingleses, que el FMI o el Banco Mundial nos califiquen con menos diez, que los chilenos se queden con la Patagonia, que la OTAN (si aún existe o es un sello de goma) nos invada, hagan lo que quiera, Dios eligió un gerente argento. Si Argentina se hunde, usurparemos la Ciudad del Vaticano.
Dios tiene miedo, sabe que podemos ser tan autodestructivos como hirientes, por eso nos QUIERE CERCA.
Habemus Papam, Habemus Argentus...
Siga el baile, siga el baile...al compás del tamboril, 
que tenemos Papa Argento y se mueren en Brasil!!!

PD: es bueno remarcarles que soy INIMPUTEABLE, no se gasten, no tengo cura...o sí, es Papa!!!

domingo, 24 de febrero de 2013

Unión, Realismo Mágico Parte II.



Realismo Mágico. Parte II (o te parte en 2).
“Siempre que llovió, paró”, frase de cabecera que el célebre Alberto Olmedo repetía escondido detrás del personaje del Manosanta. Y debe de ser así, nomás. Porque en Unión quedaron a destiempo oraciones como “la Fe mueve montañas”, es inexplicable que en un club que “nunca gana” aumente su caudal societario, la afluencia del público a la cancha, o por lo menos la sostenga en el tiempo.
Algo se percibe en el aire, hay clima de Apocalipsis en el mundo. Es raro ver que la gente concurra a una ceremonia donde se sabe de antemano que el sacrificio, el Vía Crucis y la Muerte no tienen Resurrección.
Sin duda que el Apocalipsis está cerca, con la renuncia de Benedicto XVI, la Iglesia mira con envidia a este club de fútbol que maneja un presupuesto infinitamente menor al del Vaticano, no promete nada, más que el sufrimiento, cambia de directores y sin embargo, aumenta su feligresía. Los sociólogos dirán que son un grupo de energúmenos sin razón que se dejan llevar de las narices detrás de una falacia, es decir, no distan mucho de la descripción de algunos fundamentalistas religiosos.
Otros, más cínicos, dirán que no son 7 los jinetes del “fin del mundo”, más bien, 11, bien alimentados y hasta con un banco de suplentes que hacen babear a las huestes de Belcebú. Y que las estaciones del camino a la Cruz fueron 14 y, hasta esta fecha, llevamos 26 sin vistas de llegar a destino. Blasfemos de la pasión futbolera!!!
La religión está en crisis de fe, pero al “equipo que nunca gana”, eso no le importa. Mahoma, con lo que ganó a lo largo de la historia, podría vender la montaña e instalarse en alguna playa del Caribe y sin embargo, nadie se aparta del camino a la Meca. En Unión, se puede hacer añicos el orgullo del hincha pero todos miran absortos la construcción de una nueva Mezquita.
La Iglesia puso manos a la obra, no se quedó de brazos cruzados, mandaron a un sinnúmero de representantes, de sus distintas sucursales (ortodoxos, miembros del Opus, carismáticos, pentecostales, etc.) para cortar una racha que, a esta altura, los consejos pontificios no dudan en catalogar como el Padrenuestro…Justa y Necesaria. Si hasta el Padre Ignacio demostró que hace milagros pero no es dios cuando vino con su ritual sanador.
Equipo que gana no se toca, si hago la analogía, club que aumenta de socios no debe corregir el rumbo que lo guía, ergo, lo mejor sería que se conserve esa esperanza de vida eterna o victoria, que en algún momento llegará. Al final de los tiempos.
Y, si no me tienen fe!!!

sábado, 16 de febrero de 2013

Realismo mágico, Unión.



Eso es Unión, algo irreal y extraño en el fútbol que se convirtió en cotidiano, la piedra filosofal del realismo mágico.
Unión hace quedar a Alejandro Apo y Víctor Hugo Morales como unos simples “vendehumo”, unos farsantes de la palabra que cuentan historias increíbles sobre la pelota.
Unión logra que todos los relatores del país mueran por presenciar sus partidos, curioso, no para desgarrar sus gargantas al orgásmico grito de gol, todo lo contrario, para tener una anécdota que contarles a sus nietos… “Yo relaté al equipo que no podía ganar”.
Sacheri y Galeano destilan envidia, sudan bronca, muerden el polvo de la derrota, este cuento nunca tendrá su firma, nunca será parte de sus best sellers porque tiene la propiedad intelectual reservada a un club de fútbol, “el club que nunca podía ganar”.
Unión ha puesto a trabajar a los añejos historiadores del fútbol mundial, de la incorruptible F.I.F.A., para encontrar tamaña racha negativa, tanto que han tenido que firmar convenios con federaciones como Nepal y Camboya, cuyo apego de sus ligas por el balompié es poco menos comparable al amor que tiene un capitalista por el comunismo; Alejandro Fabbri y Gonzalo Bonadeo, referentes autóctonos de la manía por la estadística futbolera ven con enormes ojos agradecidos, reescribir la historia en tiempo real, semana tras semana, sólo por el paso de las jornadas. Qué decir del Dr. Adrián Paenza, para quién la matemática le ha quedado estrecha y debe apelar a las ciencias ocultas, al espiritismo, a la magia y a la hechicería para explicar razonablemente cómo un equipo de fútbol juega a perder, o debiera decir a “no ganar”.
Unión es un fenómeno que exige ser explicado, entendido, estudiado. Hipótesis hay muchas, algunos poco conocedores de este tipo de pasiones tercermundistas han lanzado una teoría revolucionaria, Unión buscó la gloria por el camino inverso. ¡¿¿Quéeeee??! Quizás no le quedó otra opción, sus dirigentes sabían de las limitaciones para acceder a campeonatos locales, internacionales o extraterrestres, y habrían intentado obtener esa “reputación, fama u honor que resulta de las buenas acciones”, tal es el significado de la palabra Gloria para la Real Academia Española de Letras por el método de perder y perder y perder de manera repetida. Para los que preguntan cuáles son las buenas acciones que realiza Unión para conseguir esa fama…y, bueno, jugar a ganar para que ganen sus rivales, la buena acción del día. Fin de la teoría.
Unión, ese “equipo que no podía, no sabía o quería ganar”, consiguió ser comparado con la afamada escuela catalana del Barcelona, porque todos los rivales que debían enfrentarlo, le temían. Resulta llamativo que la semana previa a enfrentar a este rival “devaluado” en puntos, estén tan atentos a sus esquemas tácticos, y la respuesta es por demás de impactante, nadie quería ser la tapa del lunes por ser el primer equipo al que Unión le gana luego de meses sin hacerlo!!! Enorme responsabilidad pesa sobre los grandes del fútbol argentino, Independiente, Racing, Boca, River, Velez podrían perder un clásico pero no ser el chiste del lunes en los bares por perder con el Tate!!!
El “equipo que no gana” genera, a contramano de los consejos que reparten los gurúes de la economía, una impresionante catarata de beneficios, miles de aficionados de distintos equipos se pegan a la pantalla de los televisores para alentarlo con el sólo objetivo de aplicar la empatía que genera apoyar al “más débil” de turno.
Los hinchas del “equipo que no gana” son reconocidos a nivel mundial por el fanatismo sin precedentes, ¿en cuántos países se puede encontrar a fanáticos que saben cuál será el resultado de un match y sin embargo enarbolan la ilusión bajo la bandera de “hoy es el día”, “ganamos el primero y la suerte cambia”?. Suerte, esa es la responsable, la palabra que actúa como partícipe necesaria que fecha tras fecha los convierte en la víctima de esta película con guion épico y final trágico. Aunque debiera decir que, en lugar de ser un film, es una serie con capítulos continuados donde los malvados van cambiando de cara pero no de desenlace, una semana es el ave negra del silbato, otra será la A.F.A. mafiosa que ha declarado, a través de sus múltiples engranajes subterráneos que Don Julio (no es César) ha sentenciado con voz suave “Alea Iacta Est” (la suerte está echada) para este equipo. Algunos episodios remarcan la maldad de la pachamama con campos de juego en mal estado que provocan los errores en la definición de los delanteros o en los cálculos del arquero, otros, a elementos sobrenaturales como caídas de meteoros, cortes de luz sin explicación o botines embrujados por el ungüento que utilizan los utileros.
Mientras escribo esto, ya habrán pasado 25 fechas sin conocer la victoria, pero qué son 3 puntos mediocres ante la atractiva y tentadora oferta de ser parte de la historia del fútbol, de trascender más allá de lo que mi cuerpo resista al paso del tiempo. Unión, el “equipo que no gana”, no corre detrás de ASCENDER o DESCENDER, Unión busca TRASCENDER, palabras cacofónicamente parecidas pero pasionalmente distintas.
Como diría un viejo amigo…QUE NO SE CORTE.
Pido disculpas a los que leen esto y se llenan de bronca, no soy escritor y, como verán, manejo muy mal la “fina ironía” con la que intenté expresar el dolor que me provoca la realidad, intenté cambiar mueca por sonrisa. Abrazo.