martes, 21 de octubre de 2008

La secta más peligrosa se llama poder judicial

Una de las definiciones de secta es: Doctrina religiosa o ideológica que se diferencia e independiza de otra.
Nada calza mejor para pintar esa aldea, de difícil acceso para cualquier mortal, llamada Poder Judicial.
Desde 1983 hemos visto procesos de "depuración" en todos los poderes del estado. Ya sé, me dirán que son sólo cambios de figuritas, porque los que vienen "roban" tanto o más que los que se van, pero cambios hay, aunque más no sea en nombres y caras.
Si hacés memoria, desde Vernet, pasando por Reviglio, Vanrrell, el "bataraz" Martínez, Rossatti, Obeid, el Lole y Balbarrey hasta el actual Barletta, los personajes de la política santafesina van mutando. Idéntico caso a nivel nacional. En distintos períodos han robado, perdón, gobernado personajes de la talla de "Mendez", De la Rúa, Duhalde, Puertas, Rodríguez Saa y ahora Los Kirchner.
Las legislaturas nacionales no fueron la excepción. Todos, aún los legisladores más carroñeros y buitres, han perdido su cuota de poder, amén de los robos que hicieron. (No quiero nombrar a Massat, por favor).
Las fuerzas de seguridad están en una constante depuración, más como consecuencia de peleas intestinas y puja de poder que de procesos encaminados a la transparencia institucional.
Pero todos, de alguna o de otra manera, sufren el escarnio público. Ninguna de las instituciones nombradas pueden con una denuncia de corrupción o por mal desempeño en su función. Acepto que no alcanza porque no hay condenados por la justicia, pero cuando la "calle" les baja el pulgar, sea político, sindical o policía, tienen que caminar con la "cabeza gacha" o esconderse por un tiempo.
La historia lo demuestra, se han tomado comisarías, han acorralado las legislaturas, los concejos, los municipios y las casas de gobierno, pidiendo que se vayan todos, pero, nunca, nunca, nunca, hemos pedido que se vayan todos en el poder judicial, desde fiscales a jueces.
Hubo reclamos pidiendo que las causas se apuren o que encuentren culpables, pero nadie pidió (incluyendo al periodismo) que enjuicen y metan presos a jueces y fiscales.
Grandes delincuentes de guante blanco. Que no aceptan recibir al vulgo, que se escudan detrás de los guardias de seguridad, de sus secretarios para no tener que dar explicaciones.
Siempre tienen una máxima para deslindar responsabilidades, como aquella que dice que "los jueces hablan por sus sentencias". Minga!!! Son MIS EMPLEADOS. Yo pago sus sueldos y viáticos.
Son impolutos e intocables. No se les puede tocar el bolsillo, no se les descuenta ganancias, no se les puede embargar ante la falta de pago de alquileres o de créditos, en épocas de crisis, nunca cobraron en lecops, patacones, etc. Tienen los salarios más altos del estado. Y quieren parecerse a nosotros!!!
Nunca aceptan equivocaciones. Es obvio, porque no las tienen. Las resoluciones y sentencias que expiden son "armadas" con toda intencionalidad. Incluso, sabemos, que son escritas por la pluma de fiscales y abogados defensores que "concuerdan" con el poder judicial la pena, la absolución o el dejar pasar el tiempo de un expediente.
Mauricio Frois, ese genial juez, que tiene un accionar propio del guinness record, con 596 causas prescriptas en los años 2006 y 2007, es sólo un ejemplo de lo que pasa en la justicia. El "rey de la prescipción" dejó pasar el tiempo en causas como Vanrrell o Carlos Aurelio Martínez. Parece que para "el dotor" Frois "time is NOT money". Dejar correr el tiempo hasta que las causas desaparezcan de las tapas de los diarios y de esa manera negociar una mejor salida para el acusado. Un hombre de bien que utiliza el "Perdonar es divino". Debería ser cura, no juez.
Uno puede identificar fisonómicamente a uno de estos personajes. Autos con baúles llenos de raquetas, palos de golf (nunca una Nº5) y camisetas de rugbiers (el fútbol es para la negrada) y vestimentas caras, secretarias jóvenes, operadas, platinadas y "gauchitas", de andar cansino, elegante, espalda erguida, cabeza alta, mirando por encima de sus bifocales, de palabras complicadas e indiscriminado uso del latín en frases como "a maiori a minud", "a non domino", "habeas corpus", etc. Siempre se acompaña con un buen habano, una distinguida pipa y un whisky importado.
Quién no conoce a algún juez que libere a personajes siniestros por ser "muy conocidos", quién no ha escuchado de jueces que por "favorcitos sexuales" dejan afuera a adolescentes de peligrosos antencentes o de las "fiestas" regadas con alcohol, sustancias prohibidas y llenas de mujeres licenciosas en alguna quinta rinconera.
Pero eso pasa en toda la justicia. Ninguno osa criticar la labor de un juez, ninguno quiere llevar a un juez a un jury por mal desempeño.
Quizás porque, como dice el Martín Fierro, "hacete amigo del juez, no des de qué quejarse, porque siempre es bueno tener, palenque ande ir a rascarse".

PD: si esto llega a algún integrante del Poder Judicial no lo lea, no le haga caso, destrúyalo. Está escrito para la gilada. Quien suscribe es un amante de la justicia que tenemos, YO CREO EN LOS JUECES hasta que la justicia demuestre lo contrario.

No hay comentarios: